Cuando pensamos en hidratarnos con alguna bebida no siempre escogemos el agua, a veces también optamos por otros líquidos, pero no sabemos exactamente cual es mejor para la hidratación de nuestro cuerpo.
“No estás enfermo, solo estás deshidratado”. Esta fue la conclusión a la que llegó el ya fallecido médico iraní Fereydoon Batmanghelidji después de revisar toda su vida las consecuencias en el organismo de falta de agua.
El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha revelado que la deshidratación aumenta el nivel de cansancio y desciende el rendimiento cognitivo, debido que el 76 por ciento del cerebro está compuesto por agua. Por eso, lo primero que se le da en un hospital a cualquier enfermo es suero, que no es más que agua con sales minerales.
A continuación, algunas alternativas para hidratarse, unas más sanas que otras.
Bebidas alcohólicas: no sirven para reponer el agua perdida porque el alcohol es un diurético que genera más deshidratación.
Gaseosas: contienen agua y una alta dosis de azúcares simples, que se traducen en calorías vacías, esto es, sin ningún valor nutritivo.
Jugos de caja: parecen beneficiosos porque se supone que están hechos con “fruta natural”, pero tienen gran cantidad de azúcar, colorantes y sabores artificiales.
Bebidas energéticas: contienen sustancias estimulantes como cafeína y taurina, que si bien reducen la sensación de fatiga muscular, al mezclarse pueden tener efectos adversos, como taquicardia.
De otro lado, una bebida helada con cafeína para refrescarse puede resultar reconfortante, pero la cafeína también es un diurético, lo que a la postre no resulta muy adecuado para hidratarse.
Refrescos dietéticos: no tienen azúcar, pero sí una gran dosis de colorantes y saborizantes disueltos en agua que no proporcionan los nutrientes que el cuerpo necesita.
Agua saborizada: pueden ser con gas o sin él, pero se han convertido en una opción más saludable que las gaseosas, sobre todo para quienes no toman agua pura por considerarla insípida o aburrida. Algunas están libres de azúcar o tienen muy poca, pero todas tienen saborizantes que no adicionan ningún beneficio nutricional al organismo.
Bebidas hidratantes o isotónicas: están diseñadas especialmente para deportistas y para quienes han perdido cantidades importantes de agua y electrolitos, como cuando se trabaja en un ambiente caluroso, hay hiperhidrosis (exceso de sudor) o en episodios de diarrea aguda.
La mejor bebida:
Agua pura: el 70 por ciento del planeta y del cuerpo humano están hechos de agua. El agua interviene en todos los procesos químicos que existen en la naturaleza y en cada una de las funciones del cuerpo humano, con la ventaja de que es el único líquido que aporta cero calorías. Si siente sed, es porque el cuerpo ha perdido agua, y hay que reponerla. No todas las personas deben ingerir ocho o más vasos de agua al día: solo la que necesiten para no sentir sed.